Muchos usuarios desean mejorar el rendimiento de su bicicleta eléctrica sin ser necesariamente conscientes de las repercusiones de este tipo de modificaciones.
Cualquier operación destinada a aumentar la potencia de una bicicleta eléctrica es ilegal desde el punto de vista jurídico.
La idea puede parecer atractiva y asequible, pero provoca un desgaste prematuro de la bicicleta, así como un riesgo de accidente y caída multiplicado. Por ello, hemos redactado este artículo para alertar a los consumidores sobre esta práctica.

1. Aspecto legal/jurídico
Es imposible detectar si una bicicleta eléctrica está deslimitada salvo probándola. Sin embargo, en caso de accidente que provoque daños personales y/o materiales, la bicicleta será entregada a un perito, que descubrirá la manipulación.
Si se inicia un procedimiento judicial a raíz de este accidente, la deslimitación de la bicicleta eléctrica podría volverse en su contra. Además, si ha contratado un seguro para su bicicleta eléctrica, este quedará anulado en cuanto la bicicleta sea deslimitada.

2. Un desgaste prematuro
Las bicicletas con asistencia eléctrica pertenecen a la categoría de ciclos siempre que cumplan los siguientes criterios técnicos:
- El motor deja de proporcionar asistencia cuando la velocidad supera los 25 km/h
- La potencia del motor debe ser inferior a 250 vatios
Al igual que ocurre con los vehículos de combustión, es posible aumentar estos límites en una bicicleta eléctrica modificando los parámetros del motor o adquiriendo un kit de deslimitación. Pero tenga cuidado, ya que esta práctica es ilegal y el usuario se expone a riesgos legales.
Deslimitar una bicicleta eléctrica equivale a transformarla en un ciclomotor no homologado y, por tanto, conlleva sanciones judiciales que expondremos más adelante.
Pero el principal problema de esta práctica es que pone en peligro al usuario. De hecho, los elementos de seguridad de la bicicleta (frenos, suspensiones…) no están diseñados para soportar esfuerzos mayores y, por tanto, resultarán ineficaces.
Es fundamental adaptar el equipamiento de la bicicleta a la velocidad. Cuanto más rápido vaya la bicicleta, más reforzada deberá estar en puntos estratégicos (ruedas, horquilla, frenos, cadena). De lo contrario, se arriesga a sufrir una caída y a deteriorar su bicicleta.

3. ¡Cuidado con la reventa!
Si está pensando en comprarla, debe saber que es posible comprobar si la bicicleta que desea ha sido deslimitada. Basta con llevarla a revisar a una tienda autorizada. Le costará unas decenas de euros, pero le permitirá evitar sorpresas desagradables…
En cuanto a los vendedores, deben saber que la deslimitación queda registrada en la placa base de la bicicleta. El distribuidor o la tienda tiene acceso a todo el historial de la bicicleta (velocidad, ciclos de la batería, temperatura…). El sistema Bosch permite, por ejemplo, realizar este tipo de peritaje.
4. Anulación de la garantía
Como es lógico, cualquier vehículo deslimitado deja de estar cubierto por la garantía. La deslimitación es una modificación prohibida por el fabricante, por lo que conlleva la anulación de la garantía por parte del fabricante y del distribuidor.
En caso de avería del motor, sobrecalentamiento de la batería o rotura de algún componente de la bicicleta, todos los gastos de reparación correrán por su cuenta. Recuerde que la deslimitación afecta principalmente al motor y a la batería, que son los dos elementos más costosos de una bicicleta eléctrica.
5. Riesgos a los que se expone
Para un usuario:
El incumplimiento de la normativa establecida para las bicicletas eléctricas conlleva las siguientes sanciones:
- Una multa de 750 € por no declarar una bicicleta eléctrica deslimitada (la deslimitación transforma la bicicleta eléctrica en un vehículo motorizado no homologado, que debe declararse ante el Ministerio del Interior para ser matriculado y asegurado).
- Una multa de 7500 € por no matricular el vehículo
- Una multa de 1500 € por no presentar el seguro
Para un distribuidor:
La venta o el alquiler de un ciclomotor no homologado conlleva:
- Seis meses de prisión y una multa de 7500 € para los no profesionales
- Dos años de prisión y una multa de 30000 € para los profesionales
Ahora ya conoce los peligros de la deslimitación, que le expone a graves sanciones. La normativa establece la asistencia al pedaleo hasta 25 km/h.
Si desea pasar a una categoría superior, existen las bicicletas rápidas, que pueden alcanzar hasta 45 km/h. Están autorizadas, pero se rigen por la normativa aplicable a los ciclomotores y, por tanto, están sujetas a todas las obligaciones correspondientes: matriculación, casco, guantes, seguro, cumplimiento del código de circulación…
Si compra una bicicleta de segunda mano, llévela a revisar a una tienda autorizada para quedarse tranquilo. Además, es totalmente ilegal que un distribuidor le venda una bicicleta eléctrica deslimitada. Esta práctica lo expone a graves acciones judiciales.











